viernes, 21 de diciembre de 2007

por una sensatez en la enseñanza

las últimas declaraciones del gobierno respecto de que estamos en el mejor sistema educativo posible resultan tan increíbles como demagógicas. Es evidente que quien "la lleva la entiende", los profesores de instituto de enseñanza obligatoria y bachillerato estamos asistiendo estupefactos al progresivo deterioro de nuestro sistema educativo forjado a instancia de parcheos ideológicos, en base a intereses políticos, siendo nuestro trabajo utilizado como moneda de intercambio en este juego, asesorado por supuestos "pedagogos" o teóricos de la enseñanza.
Lo cierto es que de forma práctica necesariamente estamos volviendo al antiguo sistema, por ejemplo las calificaciones de los niños de primaria vuelven a ser : suficiente, notable....

3 comentarios:

atila dijo...

aparte de la normativa, la falta de medios el generalizada y entre el profesorado el descontento también. El poder adquisitivo desciende sin parar y las condiciones físicas y sicológicas.

¿cuántos en su trabajo soportarían insultos, amenazas, destrozos en el vehículo, etc?

por mucho menos se habla de burning en muchas empresas

atila dijo...

la verdad es que es cierta esta vuelta a prácticas anteriores, ¿qué es lo que ha pasado con la supuesta eliminación del examen extraordinario de septiembre? Que no se puede eliminar, la fecha de septiembre es la necesaria para que los alumnos, si de verdad quieren, recuperen contenidos. El volver a examinar en junio, sólo unos días después es insensato

atila dijo...

ya atila se cayó del caballo, es decir, en esta andalucía de dios y la macarena no se mueve ni los molinos de tarifa. Ni por una simple reivindicación elemental de salario, es de auténcica vergüenza que un enseñante en navarra gane una media de 400 e. más al més, equiparación por la que los trabajadores de justicia se han estado dos meses negociando.
es una vergüenza que un policía municipal, un fontanero, un albñial,... tenga mejor salario que un enseñante... Y luego el desastre en calidad, ¿cómo se puede insistir un un sistema educativo ya fallido?